El archipiélago de la República de Cabo Verde, al oeste del continente africano, está formado por un conjunto de diez islas y ocho islotes, situados en el Océano Atlántico, a unos 650 kilómetros de las costas de Senegal.
Por el norte encontramos las Islas de Barlovento, que son Santo Antao, Santo Vicente, Santa Lucía, San Nicolás, Boa Vista y Sal. Ubicamos al sur las Islas de Sotavento, Maio, Sao Tiago, Fogo y Brava. La capital es la ciudad de Praia (situada en Sao Tiago) y los idiomas hablados son el portugués y el portugués criollo (crioulo), siendo la moneda nacional el escudo de Cabo Verde.
Podemos decir que estas bonitas islas gozan en general de un clima tropical seco, con temperaturas muy templadas. Las lluvias tienen lugar de julio hasta octubre y durante todo el año sopla el viento. La mejor época de visita son los meses de agosto, septiembre y octubre, cuando el tiempo suele ser más agradable, con temperaturas más elevadas.
Debido a su origen volcánico y a unas lluvias más bien escasas, las islas de este archipiélago poseen un paisaje montañoso y casi desértico, no carente de encanto.
La flora puede ser abundante en algunas islas. La vegetación más común está constituida por el marmulano o el rododendro, variedad de planta arbustiva con bonitas flores acampanadas. La flora acuática es especialmente interesante. Las especies más espectaculares que habitan las aguas atlánticas son los delfines, las tortugas bobas, los peces loros, las barracudas, las ballenas azules, entre otros insólitos especímenes. En estas islas también viven alojados algunos magníficos ejemplares como la fragata, la curruca, el esplendoroso alcatraz o el peculiar eslizón.
En estas islas son especialmente recomendadas algunas actividades como el montañismo, gracias a su propicia geografía rocosa y escarpada. El senderismo resulta también muy aconsejable, pues el visitante tendrá la posibilidad de descubrir un paisaje cautivador y conmovedor, alejado de cualquier idea preconcebida. Sin duda, una de las más apasionantes ocupaciones que difícilmente podrá olvidar es el submarinismo. Al zambullirse en estas aguas azules, descubrirá un sumergido mundo paralelo, colorido y llamativo que cautivará su atención. Otras buenas opciones son la pesca deportiva o el windsurfing, gracias a los vientos favorables. Pero si lo que en realidad está buscando es un acercamiento sosegado al pueblo caboverdiano y a sus costumbres o simplemente le entusiasma recorrer calles para recrearse de su ambiente, cada isla ofrece unos parajes y unas localidades con distintos focos de interés. Empezando por la importante isla de Sao Tiego, donde se encuentra la apacible capital de Cabo Verde, la ciudad de Praia goza de unos atractivos que merecen ser visitados. De esta localidad con un embriagador aire propiamente africano, podemos destacar sus bulliciosos mercados o sus paradisíacas playas. Buen ejemplo de ello son Quebra-Canela o Praia Mar, con sus magníficas costas blancas. La ciudad de Mindelo está situada en la bonita Santo Vicente, la segunda isla caboverdiana en importancia. Esta localidad, poseedora de evidentes influencias portuguesas y británicas, es reputada por sus movidas noches festivas. En Febrero tienen lugar las “Fiestas de Carnaval”, animadas celebraciones que divertirán al visitante. Y envolviendo este ambiente alegre, podrá disfrutar con interesante música regional. Contamos entre las más populares la coladeira o la morna, pausada y lánguida melodía. De esta localidad también distinguimos su sobresaliente puerto natural.
La isla de Santo Antao alberga una impresionante vegetación, lo que la convierte en una de las islas más bellas de todo el archipiélago caboverdiano. Además se sitúa en uno de los parajes más interesantes a la hora de realizar actividades deportivas como el excursionismo, la bicicleta de montaña o el senderismo, debido justamente a su riqueza paisajística. No dude en acercarse hasta el Delgadinho, una sobrecogedora cresta rocosa, o hacia Ribeira Grande, importante ciudad isleña.
Al hablar de Isla de Sal, debemos destacar particularmente su aeropuerto internacional. Los amantes del windsurf podrán deleitarse con tan refrescante deporte en la localidad de Santa María, que goza de largas e impresionantes playas. También podrá decantarse por Espartos.
Si se decide por Fogo, de esta hermosa isla de Cabo Verde podrá apreciar su increíble volcán, el Monte Fogo (el pico más alto de todo el archipiélago) o su original playa de arena negra volcánica. Brava es la ínsula habitada más pequeña. Otras islas que merecen su atención son Santa Lucía, San Nicolás, Boa Vista o Maio, con algunos puntos muy interesantes. La gastronomía de Cabo Verde ha recibido claras influencias portuguesas, pero ha sabido incorporar un toque personal y exótico. La cocina caboverdiana es excelente, apetitosa y nutritiva, además existen especialidades según las zonas. La cachupa, carne de cerdo servida con patatas, legumbres y maíz, es la comida típica. Asimismo tendrá la oportunidad de consumir rico marisco y pescado fresco, que podrá degustar en sopa (coldo de peixe). Otro delicioso alimento que podrá probar es el suculento Pastel com diablo dentro, sabroso manjar compuesto de masa de patata cocida rellena de atún, tomate y cebolla. Las bebidas que podrá tomar son cerveza o zumos tropicales. Los licores de naranja, canela o menta son reputados exquisitos.
Las tremendas influencias portuguesas y las raíces africanas de Cabo Verde se hacen sentir en los distintos puntos del archipiélago. En algunas ocasiones el ascendiente africano es más fuerte, como es el caso en Sao Tiago, donde la mayoría de la población es de origen africano. Otras veces, la influencia de los portugueses se hace más manifiesta, como podemos observar en la cocina caboverdiana. En general podemos subrayar la extraordinaria hospitalidad de los isleños, que se caracterizan por ser gente agradable y altruista. Por tanto, podemos considerar Cabo Verde como poseedora de una acertada mezcla de influjos que aportan al lugar un aire particular y atrayente, además resulta evidente que estas vistosas islas agotan los adjetivos calificativos. Si está contemplando la posibilidad de elegir Cabo Verde como destino de su viaje, quedará seducido por la belleza peculiar de sus parajes y por su característico encanto, convirtiendo su estancia en un recuerdo inmejorable.

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