Con el alentador nombre de Costa de Marfil, este magnífico país del continente africano limita al norte con Malí y Burkina Faso, al oeste con Guinea y Liberia, al este linda con Ghana. Al sur, los 550 kilómetros de costas son bañados por el Océano Atlántico y por el golfo de Guinea.
La capital oficial de tan característico territorio es la hermosa Yamusukro y la moneda es el franco francés. Asimismo, el idioma hablado es el francés, con numerosas lenguas étnicas como el baulé, el diula, el senufu o el yacuba.
Podemos decir que en general Costa de Marfil posee un clima tropical húmedo, sobre todo cerca de la costa, y que cuenta con temperaturas elevadas. La vegetación que encontramos en este territorio es selvática por el sur o por el interior, con predominio de unas espectaculares variedades arbóreas muy interesantes, con una diversidad increíble y unas alturas de vértigo (algunos árboles pueden llegar a medir más de 40 metros de altitud). Por el norte sobresale la sabana, gran meseta con abundante vegetación herbácea. En relación a la fauna, cabe destacar en Costa de Marfil una selección impresionante de especies como el elefante, el búfalo, el antílope, el peculiar hipopótamo enano, el mono, la pantera, el chimpancé o el cocodrilo, entre centenares de notables ejemplares. Podemos destacar igualmente una amplia diversidad de especies volátiles que difícilmente podrá apreciar en otros parajes. Indudablemente, esta heterogeneidad en cuanto a variada flora y extraordinaria fauna es considerada uno de los atractivos más sugerentes a la hora de decidirse por este país.
Buen ejemplo de ello es el destacable Parque Nacional Comoé, donde el visitante tendrá la posibilidad única de acercarse a una sobrecogedora vida salvaje. Leopardos, monos verdes, babuinos, elefantes e incluso algunas especies de cerdos comparten este extenso territorio. Cerca de la localidad de Yamusukro, en el Parque Nacional de Marahoué o en el Parque de Abokouamekro podrá contemplar animales tan particulares como la jirafa o el rinoceronte. Si nos encaminamos hacia el oeste de la capital, podrá visitar la Reserva Natural de Asagni que, aunque de complicado acceso, posee unos paisajes dignos de ver. Situado en el corazón de estas tierras africanas nos encontramos con el Parque Nacional de la Marahoué, cuyo salvaje encanto le fascinará por completo. Otros reconocidos puntos de interés son el Parque Nacional del Monte Sangbé, el Parque Nacional de las Isla Eotiles, la Reserva de Buna o el Parque Nacional de Taï, que beneficia de una asombrosa selva virgen.
Aparte de disfrutar con unas vistas y una naturaleza esplendorosa, en tales regiones resulta casi imprescindible realizar actividades al aire libre tales como el senderismo o el alpinismo. En este caso, se recomienda optar por la Región de Man, con indudables atractivos para los aficionados a los deportes físicos. Asimismo, los amantes del sol y de la arena gozarán de múltiples actividades, como el surfing o la natación, cerca de las costas africanas. Tabou posee estupendos litorales y Sassandra cuenta con unas magníficas playas, por lo que Le Bivouac o Poly-Plage pueden ser una buena elección.
Costa de Marfil goza de envidiables ciudades que merecen ser visitadas. Por supuesto, cabe hablar de Yamusukro, una de las urbes más sobresalientes de este país africano. Allí podrá disfrutar con la visita a algunos lugares tan sugerentes como su espectacular basílica, la renombrada Notre Dame de la Paix o su bonita Mezquita. En Abidjan, capital económica e importante ciudad comercial, encontrará llamativos itinerarios que captarán su atención, pues su acertada mezcla de tradición e innovación convierten esta localidad en unos de los referentes a la hora de visitar el país. Podrá dirigirse hacia el área más moderna de esta urbe, el Plateau, donde podrá optar por visitar el Museo Etnológico, además de algunos de los edificios más interesantes de la ciudad. Si prefiere dirigirse hacia la selecta zona residencial Cocody, podrá acercarse hasta uno de los hoteles más famosos y elegantes, el Hotel Ivoire. Otro punto de especial interés la constituye la capital de la cultura Senufu, la denominada Korhogo, donde el visitante tendrá la oportunidad de zambullirse en un ambiente tradicional, llegando a ser espectador de algunas características ceremonias tribales que retendrán su atención. Se recomienda también una visita a su Museo y a su Mezquita Central. En el corazón de esta urbe, resulta particularmente llamativo su animado Mercado. De igual modo, el exuberante mercadillo de Ferkessédougou bien merece una atenta parada.
En estas bonitas localidades, los bulliciosos mercados constituyen sugerentes puntos de encuentro entre compradores y vendedores, donde puede practicarse el regateo. En medio de un pintoresco ambiente, podrá adquirir objetos de calidad, algunas veces a muy buen precio. Abundan las piezas elaboradas con madera, tales como estatuillas, muebles o máscaras étnicas. No menos interesante resulta la bisutería local, por lo que podrá optar por comprar desde pendientes hasta collares y pulseras.
Además, los alimentos son otro de los tantos productos que podrá adquirir en estos mercadillos: con cacao, nueces o fruta podrá componer un suculento menú.
Y refiriéndose a la cocina de Costa de Marfil, podemos decir que los alimentos utilizados como base son el arroz o el maíz; suelen servirse acompañados de carne a la plancha o de marisco y pescado. Algunas veces la comida puede ir preparada con deliciosas salsas de nueces. En este país africano se elaboran apetitosos platos, como el conocido cuscús o el foutou, sabroso alimento consistente en bolas de plátano servidas con carne. Otro exquisito plato lo constituye el kedjenou, elaborado con pollo y verduras enrollados en hojas de plátano. Si quiere probar bebidas desconocidas, podrá inclinarse por savia de palmera -el Bangui- o por cerveza de mijo, el Tchapalo. En definitiva, muchos nutritivos platos deleitarán sus paladares con agradables sabores nuevos.
Resumiendo, queda patente que estamos hablando de un país privilegiado por la naturaleza y envidiado por su riqueza de costumbres y tradición. Si está buscando un destino diferente que pueda aportarle un aire original, sin duda Costa de Marfil puede ser alternativa oportuna para conseguir una estancia completa.

Enlaces Patrocinados:
Otros Reportajes:
Egipto: El museo de la Historia »
Los más comentados:
Francia: París: Mon Amour (7)
España: Madrid: De Madrid al Cielo (7)



Estás en:



