Si por algo destaca la provincia manchega de Albacete es por su artesanía cuchillera ya que las navajas y armas blancas se fabrican en este enclave desde el tiempo de los árabes.
Albacete no destaca por ser una ciudad en la que nos encontremos gran riqueza monumental, de hecho las autoridades de esta ciudad se están esforzando para dotar a Albacete de riqueza cultural y así incrementar el número de turistas debido a que en épocas pasadas se fueron enterrando los edificios e iglesias antiguas para dar paso a la construcción de viviendas.
Aún así, los pocos edificios históricos que existen están conservados en buen estado. Así el turista que visita esta tierra de Castilla y la Mancha podrá dirigirse a la Catedral de San Juan Bautista que es el edificio con más historia de la ciudad y que a pesar de la gran cantidad de remodelaciones que se han efectuado a lo largo de su historia todavía mantiene una espectacular belleza en sus columnas de origen renacentista y en la capilla de la Virgen de los Llanos que es la patrona de la ciudad.
Pasando a los alrededores de la Catedral nos encontramos con diversos edificios de gran importancia como son la Casa del Hortelano que es de origen gótico y que hoy sirve de sede del Vicerrectorado de la Universidad.
Si continuamos con la visita nos encontraremos con el Ayuntamiento de la ciudad y el Museo Municipal donde se acogen diversas exposiciones culturales temporales. Presidiendo este entorno se ubica el famoso monumento al Cuchillero, oficio de gran valor en Albacete. Retomando la historia de la fama de Albacete en torno al oficio de la cuchillería debemos señalar que el éxito de Albacete en este arte se extiende por toda la geografía española debido a que los habitantes de la ciudad heredaron de los árabes la técnica del vaciado con lo que durante muchos siglos fueron muy conocidos los artesanos dedicados a este menester. Además como dato curioso hay que mencionar que en las navajas no sólo aparecía el nombre o firma del fabricante sino también el nombre de su dueño acompañado de alguna leyenda o refrán que hacía mención a la utilización de dicho arma.
Continuando con nuestra visita por la ciudad debemos pasear por las cercanías del Palacio de la Diputación Provincial que fue construido en el siglo XIX.
Otra de las bellezas arquitectónicas de la ciudad es el pasaje de Lodares que data del año 1925 y que se ubica entre la calle de Tinte y la calle Mayor. Así el vidrio, el hierro y el cristal se funden en esta construcción con influencias renacentistas.
Entre los Museos a visitar hay que destacar las obras del Museo Provincial de la ciudad entre las que destacan las muñecas de marfil y ámbar pertenecientes a la época romana, además de la obra pictórica del pintor Benjamín Palencia, entre otras piezas de gran valor cultural.
Otras curiosidades las encontramos en el Museo del Niño donde se exhiben exposiciones de juguetes además de otro tipo de muestras de carácter temporal.
Otros edificios civiles de importancia cultural son la posada del Rosario que cumple las funciones hoy en día de oficina de información y turismo de Albacete, además de enclaves como el monasterio de la Encarnación, la casa de los Picos que destaca por una espectacular fachada recubierta con puntas y blasones; y la casona de Perona cuya cúpula destaca por su hermosura arquitectónica perteneciente al siglo XVIII.
Una de las maravillas de Albacete es sin lugar a dudas su gastronomía entre la que destacan platos y delicias culinarias para todos aquellos comensales de buen comer como la perdiz estofada, el delicioso pisto manchego, la caldereta de cordero, la puerrada albaceteña que es una crema elaborada con puerro y patata; las gachas o migas; el bacalao escarlata….
Sin olvidarnos de los postres donde esta provincia tiene un diez en lo referente a repostería ya que los más golosos podrán disfrutar de los suspiros de Ayna, los exquisitos miguelitos de la Roda, los bollos de mosto, las flores manchegas, las natillas, los mantecados, los bizcochos de Tarazona, los caramelos de Hellín, las delicias de Almansa y un sin fin de “pecados culinarios” más.
Albacete cuenta con innumerables pueblos en su provincia de gran valor histórico así el visitante puede dirigirse a la ermita de San Pedro de Matilla que está construida bajo una planta de cruz griega pero con una cúpula de estilo puramente levantino.
Ya metiéndonos de lleno en la provincia podemos dirigirnos a lugares como Villarobledo en donde encontramos un buen número de edificios señoriales además de que este pueblo destaca por su producción vitícola, de quesos y de alfarería tradicional.
Otros lugares de importancia son La Roda, la Fuensanta, La Gineta, el histórico municipio de Chinchilla de Montearagón, el conjunto de 15 lagunas denominadas las lagunas de Ruidera que ocupan una extensión aproximada de 30 kilómetros; Tarazona de la Mancha, Jorquera donde podemos adquirir maravillas de esparto, Almansa y su castillo que data del siglo XIV el cual fue erigido por Don Juan Manuel quien escribió el “Conde de Lucanor”…
Otras de las localidades dignas de visitar por su historia, por su artesanía o por su excelente gastronomía son Caudete, Tobarra, Hellín, Alcaraz, las Peñas de San Pedro y el encantador Letur que es un pequeño pueblo repleto de calles estrechas y en cuesta que dotan a este paraje de una singular belleza además de los alojamientos que se pueden encontrar que son antiguas casas de labranza que se han remodelado y hoy funcionan como casas rurales.
Aunque Albacete es más bien un lugar de paso, la ciudad está trabajando fervientemente para atraer a un mayor número de turistas haciendo hincapié en sus virtudes como la gastronomía, la oferta cultural, la artesanía….
Una buena fecha para visitar esta ciudad es en las fiestas de la Virgen de los Llanos que se celebran a principios del mes de septiembre y donde podemos encontrar no sólo el ambiente festivo sino diversas manifestaciones culturales y artísticas como exposiciones de alfarería, cuchillería y todo lo que tenga que ver con el arte manual que se práctica en esta provincia.
En definitiva, Albacete es una provincia donde la tranquilidad se respira y que a pesar de no poseer grandes monumentos históricos, hoy en día mantiene tradiciones del pasado muy apreciadas por el viajero tal como es el caso de su artesanía y su gastronomía.

Enlaces Patrocinados:
Otros Reportajes:
España: Alicante: La ciudad de la luz »
España: Almería: Paraíso desértico »










Estás en:



