Muchos son los acontecimientos que han ocurrido en tierras francesas desde los orígenes de la Galia.
De hecho todos recordamos los cómics de Asterix y Obelix, dos galos que se enredaban en mil y una aventuras pero que gracias a ellos pudimos aprendernos las famosa frase… Por Tutatis, esto es la Galia!
La República Francesa ocupa un territorio de 547.032 km2 en donde habita una población de casi 60.000.000 de personas. En este país vecino al nuestro se habla el francés aunque existen ciertos dialectos como el bretón, el flamenco, el provenzal, el alsaciano, el catalán y el corso.
De esta población francesa el 76% de los habitantes son católicos, aunque debemos decir que hay una comunidad importante de musulmanes debido en parte a la afluencia de inmigración que acoge el país francés. La moneda de Francia es el euro y en lo referente a agricultura, las tierras francesas se dedican al cereal, el trigo y a las viñas. En cuanto a los principales recursos minerales los franceses cuentan con carbón, hierro y bauxita. La República Francesa se divide en 22 regiones con 96 departamentos, los cuales se unen el 14 de julio para celebrar la fiesta nacional del país que conmemora la toma de la Bastilla en 1789.
Muchas son las bellezas con las que cuenta este país que destaca por su maravillosa capital donde se funde el arte, al literatura, la elegancia, el glamour y la historia. Pero no París es lo único bello de Francia sino que cada región destaca por una virtud. Bretaña, Provenza, Normandía, Alsacia, Auvernia o la Costa Atlántica son algunos de los lugares que forman la geografía francesa y que son dignos de visitar para disfrutar de la auténtica Francia.
Retrotrayéndonos a la historia, Galia fue el nombre que los romanos dieron a las regiones que había sido ocupadas por los celtas. Por aquellos tiempos los galos se dedicaban enteramente a la agricultura y se clasificaban socialmente en guerreros, druidas y el pueblo. Pero pronto llegaron los romanos, siendo el año 27 a.c cuando el emperador Augusto estableció las bases administrativas de la Galia. Fue en ese momento cuando el territorio francés comenzó a urbanizarse convirtiéndose así en un foco activo de comercio.
Tras varias disputas entre diferentes pueblos fueron los galos del norte quienes se hicieron con las tierras francesas adoptado la nomenclatura de francos. Ese es el momento en el que los historiadores reconocen el nacimiento de la historia de Francia.
Ya a partir del siglo X la realeza recuperó el poder hasta que finalmente consiguieron siglo tras siglo que las ciudades renacieran económicamente.
En la Edad Media, París ya era considerada la cuna de la cultura en Europa siendo una de las ciudades más importantes del viejo continente.
Con la aparición de Luis XIV, el Rey Sol, apareció en Francia la monarquía absoluta y el concepto de Estado moderno.
Pero si por algo destacó Francia fue por su espíritu innovador y revolucionario tal como aconteció con la revolución de 1789 en la que se derrocó al absolutismo dando paso a una monarquía constitucional hasta que finalmente se proclamó la Primera República francesa. Finalmente tras una época de rebeliones y levantamientos fue en 1799 cuando Napoleón Bonaparte se hizo con el país autonombrándose primero cónsul vitalicio y más tarde emperador. Muchos son los acontecimientos que se fueron sucediendo en el país galo como la Comuna de París, la revolución industrial, la Tercera República…
Más tarde llegaron las guerras mundiales hasta que con la llegada de la época moderna la situación política y social empezó a calmarse.
Pero no todo es historia en Francia sino que también son muchos los placeres que pueden disfrutarse en este país. En la Francia de los cabarets, de la bohemia y de las artes en general nos encontramos con la excelente gastronomía ya reconocida en el mundo entero.
Deliciosos son los platos que se pueden degustar en los carísimos restaurantes de chefs reconocidos internacionalmente o en los bistros de los barrios. Entre los manjares a destacar, los productos lácteos son unos de sus fuertes con más de 400 variedades de quesos entre los que destacan el Roquefort, Camembert o Brie entre otros. Además dependiendo de la región en la que nos encontremos podremos degustar los excelentes mejillones en el Norte, los quesos en Normandia, los crêpes en la Bretaña, y la ternera “Charolais” y los caracoles en Borgoña; entre otros platos típicos de la cocina regional francesa.
Pero no sólo Francia destaca a nivel nacional por su “cuisine” sino que también el vino es de reconocida fama ya que los viñedos son un cultivo muy frecuente en sus tierras. Algunas de las regiones en las que se produce el vino son Burdeos, Champagne o el valle del Loira entre otros.
Francia es un país digno de visitar debido a su historia, su cultura, su arte, su gente, su pasado, su cocina, su bebida, su elegancia y su glamour. Muchos son los recuerdos que el visitante se lleva de este país que con su dulce idioma enamora a todo aquel que pisa sus calles donde personajes históricos como Napoleón, Juana de Arco y un sin fin de personalidades de la bohemia y las artes vivieron su vida dejando una impronta histórica que hace de este país una maravilla a nivel mundial.

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Francia es uno de los países más fascinantes del mundo. Un país de rica historia que todo el mundo debería recorrer algún día.
Aproveché que tenía 30 días de vacaciones y los dediqué a recorrer Francia en coche. La experiencia fue buenísima y no dudo en recomendarla.
¿Alguna ciudad francesa que se debería visitar obligatoriamente?
En respuesta a la pregunta de Marina, decirte que una de las ciudades que JAMÁS deberías dejar de visitar es, obviamente, la capital de país, París.
La esperanza de vida al nacer en Francia es de 82,2 años para las mujeres (la mejor del mundo) y de 74,6 años para los varones. La edad promedio de las mujeres es el más alto del mundo, por algo será.