Amsterdam es una de las capitales con más encanto, en la que lo cosmopolita y lo provinciano combinan a la perfección. Fue fundada junto a un dique (dam) del río Amstel en el siglo XIII.
Acogedora y juvenil, cuenta con multitud de festejos veraniegos al aire libre que atraen a turistas de todo el mundo.
Amsterdam, es una ciudad pequeña y se extiende en círculos concéntricos de canales alrededor del casco antiguo, cruzados a su vez por calles de acceso y paseos que comunican estas calles. Al principio, la red de canales puede parecer enmarañada, pero no es difícil orientarse.
Las bicis es un medio de transporte muy utilizado en Amsterdam y muchos visitantes alquilan una para recorrer las distintas atracciones de la ciudad.
Seis calles unen el centro de la ciudad con los barrios exteriores más modernos.
El actual centro de la ciudad es la plaza Dam, cuyo monumento conmemorativo de la guerra en forma de colmillo de elefante es el punto de encuentro más utilizado por los visitantes. En la plaza se encuentra el Palacio Real, antiguo ayuntamiento construido a mediados del siglo XVII. Fue restaurado para vivienda real durante el periodo napoleónico, y ha sido la residencia oficial de la Casa de Orange desde 1808.
También en la plaza se alza la Nieuwe Kerk (Iglesia Nueva) donde están inhumados muchos miembros de familias ilustres de Holanda pero que en la actualidad se utiliza para exposiciones y ceremonias oficiales.
La Centraal Station (estación central) es uno de los lugares más conocidos de la ciudad, y en verano no hay otro lugar con más vida.
Desde la Estación se extiende en abanico hacia el sur el centro medieval, la zona con más animación callejera, tiendas y restaurantes.
Los principales canales de la ciudad son el Keizersgracht, el Prinsengracht y el Herengracht, siendo este último el más fastuoso de la ciudad, especialmente el tramo conocido con el nombre de “Curva de oro” en el tramo comprendido entre Leidsestraat y Vijzelstraat. Los canales están bordeados de mansiones edificadas por ricos mercaderes en los siglos XVII y XVIII. De las casas abiertas al público se recomienda visitar la Casa Willet-Holthuysen decorada en estilo rococó y la Casa Van Loon que posee objetos y muebles del siglo XVI.
En la calle Prinsengracht 263, se encuentra la Casa de Ana Frank, una de las visitas obligadas de todo turista. En un escondite de detrás de la casa permanecieron Ana y su familia durante dos años para evitar ser encontrados por los nazis, hasta que alguien los delató y fueron llevados a campos de concentración. En la casa se encontró el diario de Ana que se publicó en 1947.
El barrio de Jordaan, también del centro, cuenta con canales y calles estrechas con una arquitectura más sencilla pero mucho más variada. Se recomienda pasear en torno a Tweede Anjelierdwarsstraat y Tweede Tuindwarsstraat, con multitud de tiendas y bares de gran animación.
No podemos olvidar que uno de los principales atractivos de la ciudad son la gran cantidad de museos con los que cuenta y que la convierten en un paraíso para los amantes del arte.
El Rijksmuseum, en la calle Stadhouderskade 42, alberga con diferencia, la mejor colección de pintura holandesa del siglo XVII, así como también una magnífica muestra de artes aplicadas de la Edad Media y el Renacimiento, exposiciones de historia holandesa y arte oriental. El cuadro que más visitantes atrae es “La ronda nocturna” de Rembrandt.
Muy cerca de este, al sur, se encuentra el Rijksmuseum Vincent Van Gogh, en Paulus Potterstraat 7. Cuenta con multitud de obras del artista ordenadas cronológicamente desde sus inicios en Holanda hasta sus obras más brillantes realizadas en sus estancias en París y Arles. De su colección destacan el cuadro de “La casa amarilla” y toda la serie de los Girasoles.
En la misma calle se encuentra también el Museo de arte moderno de la ciudad. Cuenta con una exposición de dibujos de Picasso, Matisse, etc… y pinturas de grandes impresionistas como Manet, Monet y Bonnard, aunque habitualmente también alberga colecciones temporales.
Otros museos de la ciudad son: el Museo Histórico Judío ( donde se pueden conocer las costumbres y creencias de los judíos), el Museo Astillero, el Museo de la Marina Holandesa ( que cuenta con una buena muestra de objetos marinos), la Casa de Rembrandt (con cantidad de grabados del artista), etc…
El parque más bonito de la ciudad es el Vondelpark, en el que los fines de semana de la época estival se celebran actuaciones de todo tipo, así como representaciones teatrales. Al sureste del parque está uno de los barrios más ricos de la ciudad entorno a las calles P.C. Hoofstraat y Van Baerlestraat. Otra posible visita es la de la fabrica de cerveza Heineken, tras la cual se ofrece un aperitivo y hay barra libre de cerveza.
En toda Holanda se permite el consumo de drogas blandas como hachís o marihuana. La capital dispone de varias cafeterías fumaderos muy frecuentadas por los turistas. Las más importantes son: Pie in the Sky, Siberie y Rusland. Esta última es una de las primeras y de las mejores, suele estar llena y muy animada.
En relación a la vida nocturna en Amsterdam hay varios locales que ofrecen todo tipo de entretenimiento, ya sea rock, jazz, música latinoamiracana, disco, etc…
Para comer, aunque Amsterdam no sea la capital gastronómica de Europa, encontramos todo tipo de restaurantes internacionales, especialmente indonesios y chinos.
Si queremos obtener una buena panorámica de la ciudad, la podemos obtener desde la cafetería del último piso de la tienda de moda Metz & Co.

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