Roma es la capital de Italia y la ciudad más grande del país. Es una localidad cercana al mar, a unos 20 km. El río Tiber la cruza. Tiene una población de 3.578.000 habitantes.
Situada al lado mismo de Milán, constituye el centro económico, cultural y político de Italia. Además, la relevancia histórica que posee es indiscutible. Así encontramos tesoros culturales de todos los tiempos y culturas: tumbas de Etruscos, Coliseo, Forum Romano, plazas de la Edad Media, palacios renacentistas y edificios barrocos. Se trata de una ciudad de anchas calles, llena de bullicio, de gente y de vitalidad. Es una localidad completa. De este modo, a parte de visitas culturales, podemos degustar un típico café capuccino, tan bueno y auténtico como en ningún otro lugar del mundo.
En cuanto al tiempo, éste acostumbra a ser muy favorable. Y es que en Roma gozaremos de un agradable clima mediterráneo. Las temperaturas son suaves y cálidas, sobre todo de junio a septiembre. Los meses en que el calor aprieta más son julio y agosto. La temperatura media en verano va de los 25º a los 35º C. Por el contrario, llueve bastante en otoño, sobre todo en noviembre. En invierno hace frío, pero no demasiado. De este modo, la temperatura media en esta época del año se sitúa entre los 5º y los 15º C.
Respecto al transporte, hay muchas y diversas formas de desplazamiento en Roma. La ciudad cuenta con diferentes autobuses, tranvías y metro. Éste último consta de tres líneas: A, B, C. Gran parte de las líneas de autobuses acaban su recorrido en Termini. Con un billete de Metrobus, podremos acceder tanto a los autobuses como al metro. Con respecto al coche, éste no es quizás el mejor medio para desplazarse. Y es que conducir un automóvil por la ciudad no es tarea nada fácil, debido a cuestiones de tráfico y aparcamiento. Así, aunque la localidad tenga tres carreteras de circunvalación, se dan varios embotellamientos y retenciones. Otra forma de movilizarnos, bien sencilla y económica, es la de ir a pie. Puede parecer una tontería, pero la verdad es que ello nos irá de maravilla para contemplar Roma detenidamente, sin que se nos escape ningún detalle. Una manera de hacer lo mismo, pero de forma distinta es desplazarse en bicicleta. A parte de practicar deporte, esta opción también nos permite la posibilidad de contemplar bien la ciudad y aprovechar así la visita.
Muchos y variados son los atractivos que tiene Roma. Empezaremos por uno de los lugares más interesantes, el popular Coliseo. En esta zona el visitante puede sorprenderse debido al gran número de sitios arqueológicos: Coliseo, Foro Romano y Domus Aurea. La contemplación de todo ello tiene el poder de hacernos viajar por el túnel del tiempo, hasta los días más apasionantes del Imperio Romano. El Coliseo fue construido en el año 72 a.C por orden del emperador Vespasiano. En aquellos tiempos era el anfiteatro más importante de Roma. Así, el emperador y los habitantes más adinerados organizaban luchas mortales entre gladiadores. Además se realizaban también combates de animales salvajes. En cuanto al Foro, éste era el centro de la vida pública de la ciudad. Actualmente divisamos las ruinas de diferentes templos y edificios. De éstos destacan el Arco de Septimio Severo, los templos de saturno, Castor y Pollux. Hallamos además, el templo de César, así como una reconstrucción de la Curia, levantada en el lugar en el que estaba situada la Cámara del Senado Romano.
Muy cerca de la colina del Palatine encontraremos la popular Domus Aurea. Este nombre se puede traducir como casa dorada. Era un gran conjunto de palacios y jardines construidos por Nerón. Las salas estaban decoradas con pinturas murales, a través de las cuales se inspiraron, después, los artistas del Renacimiento. Actualmente conserva su encanto. En la misma calle de los Foros Imperiales hallaremos también el antiguo Foro de Traiano y César, así como la preciosa Plaza Venecia.
Por otro lado, un monumento que no nos podemos perder de Roma, es el Panteón. El templo fue construido durante la época de Augusto (27 a.C) por Agripa, en honor a los dioses. Se incendió en el año 80 y ha sido restaurado diversas veces. Tiene un pronaos con 16 columnas monolíticas. Una antigua puerta da acceso a una celda circular, cubierta por una cúpula rebajada por su abertura central, la cual se remonta a la época de Adrián. Esta construcción ha sido de gran influencia en la arquitectura occidental del Renacimiento hasta el Neoclasicismo. Se consagró al culto cristiano en el año 609. Encontramos aquí los sepulcros de Rafael, Víctor Manuel II y Humberto I.
Otro de los lugares inolvidables de la ciudad es la famosa Fuente de Trevi. Ésta fue diseñada por Nicola Salvi y fue terminada en 1762. Tiene una figura central que es Neptuno, la cual está flanqueada por dos tritones. Uno de ellos trata de domar un fogoso caballo de mar, mientras que la otra conduce un animal bien dócil, De esta manera el artista logra comunicar los contrastes del estado del mar. En este punto podemos realizar el tradicional ritual de lanzar una moneda dentro de la fuente. Según dicen, ello garantiza el retorno de uno a la ciudad.
El Campo de Fiori es otra de las maravillas de Roma. En esta magnífica zona podemos visitar el precioso Campo de Flores, así como acercarnos al mini-mercado. Este “campo” se convirtió, a partir del siglo XVI en el centro de la localidad y en un indiscutible lugar de encuentro. La plaza está llena de pubs, restaurantes y cafés. En la misma área hallaremos la Plaza Campidoglio, que fue diseñada por Miguel Ángel, donde están situados los museos del Capitoline. Gozamos, en este punto, de dos buenas vistas: el Campo de Fiori y el Campidoglio. Actualmente, en el Campidoglio se sitúa la autoridad local de la administración de la ciudad.
En la Plaza Navona, con sus preciosas fuentes y el río Tevere, observamos bellos edificios que pertenecen a la época del Renacimiento. Los destacados son: el Palazzo Altemps y el Palazzo Braschi. De museos, los principales son dos. Por un lado está el Museo Borghese, en la planta baja del cual se encuentran diferentes esculturas de la Antigua Grecia y la Antigua Roma. También aquí están las piezas más tempranas de Bernini. Por otro lado, la Galería Doria Pamphili muestra las obras más bellas del Renacimiento pertenecientes a autores tan importantes como: Raphael, Filippo Lippi, Caravaggio y Tiziano.

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La ciudad de Roma es un museo al aire libre. En cada rincón pueden verse obras arquitectónicas y artísticas de gran belleza.
Una buena zona para buscar hotel en Roma es la zona de Termini. Es una zona tranquila y bien situada para desplazarse a los más interesantes puntos de la ciudad.
Sí, tienes razón. Yo busqué hotel en Termini, concretamente cerca de la estación del mismo nombre y podía ir caminando a cualquier punto de la ciudad. Sólo un día cogí el metro y fue para ir a la Ciudad del Vaticano. El metro lo cogí en la estación de Termini, muy cerquita de mi hotel.
Avisar al visitante que en el metro que se dirige al Vaticano los bagones van abarrotadísimos de gente, casi no se puede respirar. Vigilar los carteristas. A parte de eso, Roma es una ciudad muy bonita que, con un poco de forma física, puede hacerse caminando.
Gracias Olga por el dato, lo tendré en cuenta en mi próximo viaje. No quiero perderme las maravillas que se conservan de la época renacentista.
Creo que Coliseo junto al Vaticano deben ser unos de los atractivos turísticos más visitados en Roma.
La eterna Roma, la mayoría de las divinidades del panteón romano provienen de Grecia con dioses que suplantaron a las divinidades locales.
Hace muy poquito estuve en Roma y es una ciudad que recomiendo, sobre todo por la belleza de sus calles.
Como bien dicen Roma es un museo al aire libre.
Si alguien sabe de un buen hotel en Roma que me lo diga, quiero ir a visitar la ciudad en breve.
Lo que más me impresionó de Roma fue, aparte de Ciudad del Vaticano y sus museos, el Panteón (transmite mucha paz si no lo pillas lleno de turistas), la iglesia de San Ignacio y las Basílicas Mayores, la heladería Giolitti (imprescindible jajaja)… La verdad es que es una ciudad con muchísimo que ver. Y recomiendo visitar también las cercanas Ostia Antica y Tívoli (con Villa Adriana y Villa del Este).
Este año estuve a punto de ir a Roma y me quedé con las ganas así que tengo unas ganas tremendas de irruir a ese museo al aire libre…
Viajar a Roma es viajar a otro mundo, sobre todo si te acercas a la parte clásica. Descubrir Roma es ir subiendo y bajando por las calles, perderse por pasadizos y encontrar ruinas monumentales en cada esquina de su centro histórico. ¿Qué te hace falta en Roma? Un plano y paciencia, sobre todo si vas en periodo veraniego. Aunque hace mucho tiempo que estuve allí, todo a grandes rasgos sigue igual, a excepción de una cosa: el maravilloso metro, y si no te puedes mover, en autobús, que tampoco es demasiado caro.
Aunque no hay muchas líneas, si consigues la guía del hotel, y haces las rutas que te vienen señaladas podrás ver los principales monumentos sin gastar a penas nada y divirtiéndote en los paseos. Pero como en todo viaje hay que tener cuidado de tus cosas, sobre todo en las zonas más turísticas (alrededor del Vaticano y de la zona monumental), y más aún en la estación de Termini, donde es mejor pasar desapercibido.
Respecto a la comunicación, no hay casi problema, si hablas despacio te puedes hacer entender, además mucha gente en el centro está acostumbrada a entender el español. Para comer, hay un sitio bastante barato al final de la avenida que nace en la plaza de la República, casi llegando a la zona monumental, donde tienen un “Lambrusco” muy frío, y si no tienen, el segundo que te ofrecen, aunque es un poco más caro, también es riquísimo.