Libia, al norte del continente africano, posee una superficie de 1.757.000 kilómetros cuadrados y una población aproximada de 5.368.585 habitantes, la mayor parte de ellos agrupados en las fértiles costas libias. La capital es la ciudad de Trípoli.
Este territorio limita por el sur con Chad y Níger, por el sureste con Sudán; al oeste limita con Túnez y Argelia y al este con Egipto. Las costas, con una extensión de unos 1.900 kilómetros, son bañadas al norte por el Mar Mediterráneo. La moneda oficial es el dinar libio y el idioma hablado es el árabe. El inglés puede ser una lengua usada, sobre todo para los negocios.
Libia posee un clima sahariano, sometida casi en su totalidad por el inmenso Desierto del Sahara. Por tanto, las temperaturas pueden llegar a ser muy elevadas. Además, las lluvias son escasas, sobre todo por el interior del país. Dado que la mayoría del territorio libio es desértico, la flora y la fauna están formadas por especies que viven acomodadas a este tiempo seco y caluroso. Arbustos, cactus, matorrales conforman la vegetación principal en los arenales, siendo más rica y variable en los oasis. El norte, se que beneficia de un clima más húmedo, posee una flora más abundante. La fauna está compuesta principalmente por chacales dorados, zorros, murciélagos, erizos, gatos salvajes y por supuesto el conocido dromedario, animal de excepcionales aptitudes para sobrevivir en las dunas.
Esta flora y fauna podrá ser apreciada en algunos de los bonitos parques nacionales que posee Libia, como el Parque Nacional Kouf, el Parque de Abu- Ghailan o la Reserva Natural de Bier Ayyad.
Libia posee distintos lugares de indudable interés. Una de las principales urbes del país es Trípoli, de reconocida belleza y prestigio. Esta moderna ciudad posee un importante puerto, además de ofrecer al visitante un amplio abanico de acogedores parajes por visitar. Podrá dirigirse hacia la Medina (la denominada ciudad antigua), donde pueden recorrerse pintorescos callejones o contemplar la maravillosa Mezquita de Gurgi, una de las más importantes, así como otras muchas encantadoras mezquitas. Podrá optar por visitar la Mezquita Karamanli, situada en la llamada Plaza Verde o la bonita Mezquita de Ahmad Pasa. Si quiere obtener una de las mejores vistas de toda la ciudad, es aconsejable que vaya al emblemático Castillo Rojo (o también conocido como Asal Al- Hamra, con unos aproximados 13.000 metros cuadrados) que nos brinda un panorama sobrecogedor. Y sin duda no podemos olvidar uno de los más importantes monumentos de arquitectura romana, el afamado Arco de Marco Aurelio, que el visitante apreciará. Benghazi es otra urbe libia de reconocida importancia, la segunda más grande del país. Posee agraciadas playas y un importante puerto, así como las Montañas Verdes, que benefician de unos parajes con magníficos paisajes dignos de ver.
Así mismo, cabe destacar los numerosos vestigios (por ejemplo, la Plaza de Apolo o el Templo dedicado a Zeus) que el visitante podrá observar.
Se estima que Ghadames, protegida por Unesco, es la puerta de entrada al misterioso Desierto. Situada en la región sahariana de Fezzán (en pleno corazón del Sahara, en la frontera con Túnez y Argelia), esta interesante ciudad vive estructurada alrededor de un fructífero oasis. Conocida con el acertado nombre de “Perla del Sahara”, en esta llamativa localidad podremos visitar la Mezquita de Sidi Bedri o acercarnos hasta la Meseta de los Ídolos, de indudables atractivos.
Menos frecuentado pero no por ello menos destacable son las regiones de Marmarica, una extensa planicie desértica de insólitos paisajes, o Kufra, lugar formado por un grupo de cinco oasis ubicados en el desierto Cirenaico, cuyos parajes impresionarán al visitante. Los aficionados a las alturas se encontrarán satisfechos con la cadena montañosa, el Djebel Akhdar, que constituye una agradable alternativa a las dunas desérticas. Sabratha es testigo del paso del tiempo y goza de increíbles restos arqueológicos, mausoleos, basílicas, templos, columnas y pilares, entre otras ruinas.
Una de las actividades más placenteras a la hora de visitar el desierto es la de adentrarse por estos arenales en coche todo terreno, siguiendo una ruta generalmente programada y preferentemente acompañado de un experimentado guía. Estos circuitos son especialmente recomendados para la gente aventurera, además de ser un buen modo de acercarse a los innombrables imanes que posee el desierto y que merecen ser contemplados. Si le atrae la aventura más exótica, las dunas pueden ser cruzadas en camello. Pero si lo que le entusiasma es la arena de la playa, la mejor manera de disfrutarla es dirigiéndose hacia la costa. El mar sigue siendo irrefutablemente una de las mejores formas de sofocar el calor libio, así mismo las temperaturas suelen ser más moderadas al norte del país. Las alternativas acuáticas que podrá realizar son múltiples y atrayentes. Para los amantes de vestigios arquitectónicos históricos, Libia goza de numerosas ruinas renombradas distribuidas por todo el territorio. Y sin ir más lejos, a lo largo de la costa libia podemos visitar algunos de los restos arqueológicos más bonitos. Finalmente, aparte de sus interesantes parajes por visitar, Libia es un buen lugar para adquirir productos regionales de buena calidad como joyas, tejidos, artesanía en cobre u otros metales, ropa tradicional del país, entre otros artículos de interés.
La cocina libia es excelente y se basa principalmente en la carne, que suele ser de cordero o de camello. Podrá probar el Kebab o el Tajín, sabrosos manjares elaborados con carne. Pero si prefiere las verduras, tendrá la posibilidad de degustar el Shakshougq, apetitoso preparado de tomate y huevo. La sherba es una suculenta sopa típica del país. El plato principal es el cuscús, pero la pasta (en particular el macarrón) también es un alimento utilizado en la dieta de este país, debido a influencias italianas. En la zona costera se puede consumir delicioso pescado y marisco. El alcohol es bebida prohibida en Libia, pero podrá tomar refrescante té, que suele ser bastante fuerte, o bebidas gaseosas, así como agua embotellada.
Los habitantes de tan caluroso territorio suelen ser gente amable, respetuosa, a la vez que discreta. Le sorprenderá su agradable trato con los extranjeros. No hace falta señalar pues que estamos hablando de un país completo, con su cultura, sus costumbres, sus atractivos y su hospitalidad. Por tanto, si decide incluir Libia en sus planes de viaje, además de valiosos productos artesanales y apreciados testimonios fotográficos, sin duda traerá de vuelta a casa un bonito recuerdo de su acogedora estancia.

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