La República Centroafricana se extiende en 622.436 km² en el centro del continente africano. Limita al sur con Zaire y el Congo, al oeste con Camerún, al noroeste con Chad y al nordeste con Sudán.
Sus paisajes varían mucho de unas zonas a otras del país y son de los más salvajes de esta parte de África. Es un país con enromes riquezas naturales, pero que en general están muy desaprovechadas.
El país se asienta sobre una meseta de 500 metros de altura media. En su parte más alta, hacia el centro del país, predomina la sabana de arbustos; en el norte (cerca de la frontera con Chad y Sudán) una sabana semidesértica; y en el sur, hay unas zonas muy ricas en las que se cultiva café y cacao y donde abundan buenas maderas como la caoba o el ébano.
Los ríos son abundantes en el país y muy caudalosos, el más importante es el Oubangui, en el sur y le separa de Zaire. A pesar de que aportan gran potencial hidroeléctrico, en general está infrautilizado.
El clima, debido a su proximidad con la línea del ecuador y las características de su relieve, se mantiene bastante uniforme a lo largo del año. Las temperaturas están entre los 25 y los 27ºC, y las lluvias son más frecuentes en el sur del país.
Tiene una población de 3 millones de habitantes que pertenecen a varias razas. Destacan los banda, los baya (ambos origen sudanés), los zande y los pigmeos.
La mayoría de la población vive de la agricultura de subsistencia, cultivando maíz, mandioca o bananas. También hay importantes plantaciones de algodón y café.
Durante años, el país ha sido un paraíso para los amantes de la caza mayor. Desde su colonización hasta la actualidad los furtivos han sido muy habituales en el país.
El número de ejemplares de algunas razas ha descendido en decenas de miles. Por suerte, la naturaleza salvaje del país, ha permitido que se hayan reproducido con relativa facilidad. Los elefantes, principalmente por el marfil, son de los animales más buscados.
El país cuenta con tres parques naturales: Bamingui-Bangoran, St. Floris y André Félix. Todos están en el norte y acceso por carretera es bastante complicado debido al mal estado de éstas. Se recomienda acceder a ellos a través de los aeródromos que se han habilitado para ello. Elefantes, leones, leopardos, rinocerontes, jirafas, búfalos, antílopes, chimpancés, cocodrilos, etc. son algunas de las especies que habitan en estas reservas de una belleza natural impresionante.
En el país se pueden adquirir variados artículos de marroquinería, los más típicos son los realizados en piel de serpiente o de cocodrilo. También hay una gran variedad de mariposas multicolores muy apreciadas por los coleccionistas que se venden bajo un cristal.
Otros artículos que se pueden comprar son: máscaras talladas en madera de ébano, joyas en marfil y armas tradicionales que han sido fabricadas por los herreros siguiendo métodos muy antiguos
La capital del país es Bangui. Fue fundada en 1889 cuando el país no había alcanzado todavía la independencia. La ciudad era el centro de reunión de los aventureros europeos, principalmente franceses, desde donde partían hacia sus expediciones.
Tiene aproximadamente medio millón de habitantes y es el principal centro económico y político. Está situada al borde del río Oubangui, de los rápidos del este y a pocos kilómetros de la frontera con Zaire.
La ciudad no es muy grande y es en el centro donde se encuentran los principales servicios. La Place de la Republique es la más importante y de ella nacen grandes avenidas: la Avenida Boganda, la de Janvier y la de la Victoria. Uno de los grandes atractivos de la ciudad son los mercados. Uno, ubicado en el centro goza de gran animación, pero el más pintoresco es el que se encuentra a 5 Km. del centro, en la carretera de M. Maiki. Aquí se pueden degustar comidas típicas africanas en muchos de los puestos. Merece también la pena visitar el río y los rápidos, así como realizar una excursión en canoa. Desde la capital se pueden realizar algunas excursiones interesantes. La más recomendable es la visita a las cascadas de Boali, situadas a cien kilómetros al noroeste de la capital, especialmente espectaculares en épocas de lluvias. Acercarse a la zona donde viven los pigmeos, es otra de las posibilidades. Fueron los primeros pobladores y mantienen sus ancestrales costumbres. Para visitarlos es conveniente pedir asesoramiento en las agencias de viaje de Bangui.
Bangassou, con aproximadamente 40.000 habitantes, es otro de los centros urbanos más importantes. Actualmente es uno de los principales pasos fronterizos debida a la peligrosidad de la zona de Zongo, la más cercana a la capital.
En la ciudad de Bouar, se ha encontrado megalitos antiquísimos distribuidos en bloque. El estudio de los mismos ha demostrado la existencia de civilizaciones muy anteriores a las razas actuales.

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