Rostov es una hermosa ciudad que se encuentra situada a orillas del Lago Negro a 167 kilómetros de la capital de Rusia Moscú.
Destaca por su increíble Kremlin formado por monumentos como la Catedral de la Asunción, el Templo de la Resurrección y los Monasterios de Jacobo y Abraham. Una obra de un esplendor inigualable que tardó en construirse 30 años y para la que se necesitaron veinte millones de ladrillos.
Rostov Veliki, una de las ciudades pertenecientes al famoso Anillo de Oro fue fundada en el año 862 y desde el principio de su formación esta ciudad vio como su prosperidad iba en aumento, tal como se dio en el siglo XII. Ya en el siglo XIII, Rostov pasaba a formar un principado autónomo convirtiéndose en una gran ciudad que estaba provista por ejército propio y grandes y monumentales edificios. Sin embargo la desgracia llegó a Rostov en el año 1953 cuando un fuerte huracán destruyó la ciudad aunque más tarde pudo ser restaurada de nuevo.
Entre aquellos edificios que fueron devastados se encontraba el Kremlin que actualmente está rodeado de murallas blancas y torres. Dentro del Kremlin nos encontramos con diversos edificios de gran consideración arquitectónica como son la Catedral de la Asunción que está construida donde antiguamente estaba ubicada la iglesia primitiva de Rostov.
Al lado de la Catedral se encuentra el campanario que está formado por 13 campanas del siglo XVII que son famosas por la extraordinaria calidad de sus sonidos que ya se escuchaban en el siglo X para alertar a los ciudadanos, quienes sabían que los tañidos significaban que era hora de ir a la guerra o de celebrar una fiesta. Además hay que tener en cuenta que en Rusia no es la campana lo que se mueve, sino que es el badajo con lo que gracias a eso podían construir campanas de enormes proporciones pero consiguiendo diversas melodías sonoras. Continuando en el Kremlin nos encontramos también con la Iglesia de la Resurrección que destaca por sus frescos, con la Iglesia de San Juan Teólogo, o con la Iglesia de la Virgen Odogotria del más puro estilo barroco de Moscú.
Ya en la parte sur del Kremlin de Rostov se sitúan los edificios destinados a viviendas o servicios entre los que destaca la Iglesia de la Transfiguración en el Atrio que data de 1675 y que posee un bellísimo fresco de la escena del Juicio Final.
Otros edificios del Kremlin son también: el Palacio Bello que se construyó en 1680 para recibir al zar y a su séquito; el Palacio del Príncipe, el Palacio Arzobispal y el Palacio de Samuel o el Metropolita. Dentro de este último Palacio anteriormente citado se encuentra el famoso Museo de Rostov que se ha convertido en uno de los museos más antiguos de toda Rusia. Al ser esta ciudad en la Edad Media el centro artístico de la escuela de Iconografía, este museo cuenta con una gran cantidad de imágenes de Santos como La Virgen Odigitria, El Arcángel San Gabriel y la Virgen de Vladímir entre otros. También en este edificio dedicado a la conservación del arte podemos disfrutar de la pintura rusa que data de los siglos XVIII a inicios del XX, de una excelente colección de bordados religiosos y de libros litúrgicos y cruces de altar.
El Museo Rostov destaca principalmente por la pintura sobre esmalte que es y ha sido el punto fuerte de los artesanos de esta ciudad. En el museo se encuentra una colección de esmaltes del siglo XVIII y XIX que se observa en las decoraciones de los libros o de las vestiduras religiosas.
Ya fuera de la zona del Kremlin también se puede ver una gran cantidad de iglesias como la de San Isidoro que fue construida por orden de Iván el Terrible en 1566.
Otra construcción religiosa es la Iglesia del Salvador del Mercado, a la que se le dio este nombre debido a que estaba rodeada por las tiendas de los comerciantes de la ciudad. El archivo del Estado está enmarcado dentro de la Iglesia de la Natividad de la Virgen y junto al lago Negro localizamos el monasterios de Avraamiev que es uno de los edificios más antiguos de la ciudad que se construyó en el siglo XII y que está presidido por la catedral de la Epifanía que fue erigida debido al mandato que dio Iván el Terrible.
Como ya hemos dicho, el anillo de oro está formado por ciudades de alto nivel arquitectónico en todo lo referente a edificios religiosos con lo que en Rostov no hemos terminado de citar todas las construcciones de este tipo. Aún nos quedan algunos nombres como la Iglesia de la Introducción, la Iglesia de San Nicolás Sobre la puerta, el Monasterio del Salvador de Jakov o la Iglesia de la Concepción dónde el viajero se queda impresionado al observar los frescos que han sido considerados como los mejores modelos en lo referente a pintura monumental. Estos frescos fueron pintados durante los años 1689-1690.
Ya por último destacar la presencia de otras dos iglesias de Rostov, la de San Jacobo y la de San Demetrio; sin olvidarnos de la Iglesia de San Juan Teólogo que se localiza a tres kilómetros de Rostov y que fue construida en 1689. Este monumento es muy curioso ya que es una iglesia de madera que se ha conservado a la perfección y que tal como cuenta la leyenda fue transportada por las aguas del río de la ciudad.
Rostov, es un enclave de la zona más turística de rusa, del anillo de oro. Esta localidad plagada de monasterios, e iglesias contiene el auténtico arte ortodoxo ruso. Esta bella ciudad mantiene todavía el encanto de aquellos lejanos años en que las construcciones religiosas empezaban a aflorar formando el legado del que hoy en día los visitantes pueden disfrutar.

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