La República de Sudáfrica, o más conocida como Sudáfrica, es un país del sur del continente con una superficie de unos 1.220.000 kilómetros cuadrados y una población aproximada de 43.000.000 habitantes, con varios idiomas oficiales: el inglés, el afrikáans, el zulú, el sesotho o el ndebele entre otros.
Sudáfrica limita al norte con Namibia, Botsuana, Zimbabwe y Mozambique, siendo el resto una extensa franja costera (unos 3000 kilómetros) bañada por el Océano Índico, al este y el Océano Atlántico, al oeste. Sudáfrica posee tres capitales. Pretoria, Bloemfontein y Ciudad del Cabo gozan del apelativo de capital del territorio sudafricano, siendo el Rand la moneda oficial.
Podemos decir que el clima sudafricano es agradable en general, dependiendo ligeramente según las zonas geográficas. El territorio es más húmedo hacia la costa, debido a las precipitaciones, que son más abundantes (al este podemos considerar el clima como subtropical). En el resto del país las regiones suelen ser más secas, con lluvias escasas y con zonas semidesérticas. Si nos orientamos por el territorio africano según sus principales ciudades, cabe destacar las urbes sin duda más atrayentes: Johannesburgo, Pretoria, Ciudad del Cabo y Bloemfontein.
La Ciudad del Oro o Johannesburgo, en cuanto a cultura ofrece un variado itinerario de museos como el Museo de Arte africano, el Museo de Arte Judío Harry and Friedel, el Museo Bernberg, el Museo Bensusan de Fotografía, sin olvidar el Museo Adler de la Historia de la Medicina. También cabe destacar la Galería de Arte o el Planetario de la ciudad. Pero si el visitante se decide por una alternativa más “natural”, existe además la opción de dirigirse hacia el norte de la ciudad, pues en los alrededores tenemos el Museo al Aire Libre de los Pioneros o el Jardín Botánico. Y no menos culturizada es Pretoria, capital administrativa del país y de la provincia de Transvaal, pues posee el Museo Pierneef, el Museo del Correo o el Museo del Arte de Pretoria, por citar sólo unos cuantos. Otra opción es visitar el Templo Hindú Miriammen, el Jardín Zoológico (uno de los más grandes del mundo) o darse una vuelta por el llamativo Parque Magnolia Dell.
Bloemfontein es la capital judicial del país y del estado de Orange. Entre sus lugares más sugerentes encontramos el Jardín Botánico, el Parque del Rey, que alberga un número impresionante de rosas, o la Fountain (de ahí el nombre de Bloemfontein). Si preferimos los museos, podemos apreciar el Museo de la Guerra o el Museo Nacional.
En la provincia del Cabo (la más grande de todo Sudáfrica), Ciudad del Cabo es la capital ejecutiva del territorio, poseedora de numeroso edificios históricos. Y entre ellos, el Castillo, uno de los edificios europeos más antiguos del país. Además, la ciudad goza del Museo Surafricano y del Museo Cultural Histórico. Table Montain merece ser contemplada, pues nos brinda una de las vistas más sobrecogedoras del mundo. Otras ciudades dignas de atención son Port Elizabeth, Upington, East London, Kimberley y finalmente Durban, cuyo mayor atractivo son sus estupendas playas donde se puede practicar surf, entre otras divertidas ocupaciones ya que esta ciudad beneficia de un clima muy agradable.
La gastronomía sudafricana posee influencias de la cocina inglesa y se basa principalmente en la carne y en el pescado, que pueden acompañarse con deliciosos vinos y licores de producción nacional. El turista tendrá la posibilidad de probar sabrosos y fuertes platos típicos. Por ejemplo el braai, carne de vaca con especies servido con maíz, suculentas brochetas de carne o sabrosas cazuelas de verdura.
De todos sus parques nacionales o reservas naturales, los más reputados son El Parque Natural de Kruger, que cuenta con 2.000.000 de hectáreas y donde pueden observarse especies como el rinoceronte blanco, el hipopótamo o el impala, el Parque Natural De Hoop, donde incluso pueden verse ballenas en el Océano Índico, la Reserva de Santa Lucía, el Parque Addo Elephant, que cobija al elefante Addo o Zebra Park, en cuyas tierras se aloja la cebra de montaña. Existe infinidad de actividades para quién desea aventurarse por Sudáfrica, aunque sin duda la más interesante es el conocido safari, donde el visitante tendrá la oportunidad única de acercarse a la variada fauna y flora del territorio africano, sin desdeñar una increíble belleza paisajística. La privilegiada Sudáfrica hospeda un número impresionante de animales como el guepardo, el cocodrilo, la jirafa, el avestruz, la iguana, la hiena o el pelícano, formando una fauna dispar pero llamativa.
La flora representa otro imán adicional. Sudáfrica aloja una diversidad de vegetación muy interesante: baobabs, flores del desierto, bosques de acacia, eucaliptos, entre muchas otras especies vegetales. Gracias al safari usted puede presenciar en un ambiente natural la vida de mamíferos salvajes como el leopardo, el chacal, el rinoceronte blanco, el búfalo, el elefante africano, e incluso un ser tan pequeño, aunque no insignificante, como la musaraña pigmea. Otras alternativas atractivas son el senderismo, el alpinismo, los vuelos en globo, el paracaidismo o incluso el rafting, para los más atrevidos. En definitiva, las posibilidades de este país son prácticamente inagotables, desde disfrutar con insólitos paisajes, observar una exótica flora y fauna, recorrer parques y reservas naturales, visitar ciudades o relajarse en playas blancas. En Sudáfrica, viajar se convierte en privilegio de acercarse a una cultura diferente y a una naturaleza viva, por lo que decidirse por estas tierras fértiles puede convertirse en una elección acertada.

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